sábado, 6 de mayo de 2017

Una noche desesperada de abril





Una noche desesperada de abril

Me siento parte de un dibujo mal elaborado de un pintor ebrio, temiendo que en cualquier momento un brochazo errático acabe con mi existencia; miro perpleja el horizonte sabiendo que no hay salida y que no puedo esconderme. Me enfrento a lo que más temo pudiendo perderme entre tantos sentimientos que habitan en el laberinto de mi ser. Eso me aterra pero, esa es mi historia de vida, una lucha interna, una noche cualquiera, en este caso, de abril, tratando de escapar del silencio inminente que anuncia que el fin se acerca, que todo explotará de un momento a otro y acabará conmigo. Les miro y todo se desvanece, guardo celosamente, en mis adentros, un grito desesperado; intento sonreír y, puedo hacerlo; mientras, una daga de recuerdos traspasa mi cuerpo; controlo el dolor hasta el punto de olvidarme de la herida y de mi cuerpo, intento ser otra persona, abandonar mis recuerdos y sentimientos y, por momentos funciona. Mantengo el control, me siento intocable por algunos minutos y vulnerables por algunos otros. Me aferro a la esperanza de que todo desaparecerá con el tiempo y se llevará estos sentimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario