Un día un grupo de
extraterrestres cansados de estudiar vacas y campesinos deciden enviar Alexis, a
la ciudad de Caracas, con la orden expresa de traer a su planeta al animal más
exótico que este encontrara. Alexis, era un extraterrestre muy valiente y había
viajado muchas veces a la Tierra, de hecho, había ido dos veces a Venezuela, pero,
era la primera vez que visitaría Caracas, así que, llevó consigo su rayo
desintegrador y su paralizador magnético por si acaso.
La nave de Alexis aterrizo en Parque
Carabobo, frente a una plaza llena de indigentes y borrachos, por lo que cuando
contaron a ver visto a Alexis y su nave, nadie les creyó.
Alexis encogió su nave y la
guardo en su bolsillo, camino durante un par de horas hasta llegar a plaza
Venezuela, se sentó en la plaza a descansar y admirar la bella fuente. Luego,
fue a un sitio de comida rápida donde observo muchos niños, estos eran
realmente extraños, Alexis ya había visto niños antes, pero estos niños eran
distintos, parecían adultos en cuerpos de niños, iban para un lado y para el
otro sin preocupación, y sus padres parecían en otro mundo. Al salir del
restaurante Alexis escucho algo sobre el metro, hacía mucho tiempo en que no se
montaba en uno, así que siguió a aquellas personas y se introdujo en el metro,
todo fue una locura, Alexis se arrepintió de inmediato de haber entrado, recibió
golpes de personas de todas las edades. Cuando intento salir en Sabana Grande,
la gente queriendo entrar no lo dejaba, estuvo a punto de usar su rayo desintegrador,
pero no podía siquiera meter sus manos en el bolsillo, además, alguien que también
intentaba salir lo empujó hacia la salida y lo utilizo de escudo. Ya fuera del
metro, Alexis, decidió concentrarse en su misión y buscar al animal más
exótico. En el campo era más fácil, pero en la ciudad sólo había perros y, él, les
tenía miedo a los perros, y que decir de los gatos, Alexis, les tenía fobia.
Luego recordó las palomas que vio en la plaza, pero pensó que sería muy difícil
atrapar una, sin lastimarla. Ya casi se daba por vencido cuando vio un señor
con una caja con pollitos, pero, no pollitos comunes, eran pollitos de colores,
seguro sus hermanos extraterrestres jamás habrán visto esta especie de
pollitos. Compro al vendedor la caja entera de pollitos, luego camino hasta
encontrar un callejón para sacar su nave, cuando, de repente, sintió el frio de
un arma de fuego en su sien, Alexis solo conocía estas armas en teoría y sabía
que no eran nada ante su rayo desintegrador y su paralizador magnético, pero
todo sucedió tan rápido que cuando Alexis se dispuso a sacar sus armas ya uno
de los asaltantes le había dado un fuerte golpe en la cabeza haciéndolo caer inconsciente
al suelo.
Al despertar, Alexis, no tenía ni
los pollitos, ni sus armas, ni su nave y mucho menos su dinero. Dos horas después
un grupo de extraterrestres al ver que Alexis, no volvía, inicio su búsqueda. Después
de varias horas buscándolo lo encontraron dormido junto a un grupo de
indigentes en Parque Carabobo. Alexis regreso a su planeta y, desde ese día, ningún
extraterrestre ha sido enviado a una misión en Caracas.

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