Tiempo de espera
Otra vez,
desolada, junto al teléfono, María espera que Jorge la llame. Mira al aparato suplicándole
que suene, pero este se encuentra ajeno a sus deseos. Los minutos siguen
pasando y la muchacha, ya harta de la espera, se deja llevar por sus
cavilaciones.
- ¿Por qué no llama, que
le detiene, es que acaso ya no le
importo? –Se pregunta.
Y, seguidamente, recuerda que en las últimas
semanas ha sido ella quien ha buscado a Jorge, y no esté a ella, lo que es una
prueba de desinterés por parte del chico.
- No puedo seguir con esto, voy a terminar con
él –concluye María.
Al tiempo que una lagrima se le escapa. La
chica está muy triste por su futuro rompimiento
y, aunque se dice así misma que
será lo mejor, no deja de sentirse mal.
Al fin decide ir a dormir cuando,
inesperadamente, suena el teléfono y, la emoción por escuchar la voz de Jorge,
hace que olvide todo. Y es que, realmente, no quería terminar su noviazgo con
él, solo odiaba que éste tardara tanto en llamar aquellas noches porque eso le
daba tiempo para pensar en el porqué no llamaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario