Ela era una mujer de una belleza sin igual, fuerte, valiente e inteligente; era casi perfecta. Cansada de no encontrar un hombre que le iguale para casarse con él, convoca a todos los hombres del mundo para que solo aquellos que fueran realmente valientes asistieran y compitieran por ella. A la convocatoria asistieron miles de hombres fuertes, inteligentes y valientes, todos ellos cautivados con aquella mujer; Ela, saludo a los hombres y les explicó que la competencia consistia en subir una montaña muy peligrosa que ella solia escalar para divertirse; el hombre que llegara con ella a la cima de la montaña seria igual de fuerte y valiente que ella y, por ello, se casaria con él; los hombres aceptaron el reto pero, a medida que fueron subiendo la montaña muchos desfallecieron y otros se rindieron; sólo un hombre siguió de cerca a la mujer, sin embargo, a unos cuantos metros de llegar a la cima, no pudo más; colgado de una roca y apunto de caer, le pidió ayuda a la hermosa mujer; ella no sabia que hacer, él no era lo suficientemente fuerte, no era su igual ¿Que debía hacer? ¿Debía ayudarlo o dejarlo caer? La mujer tomo la mano del hombre y lo ayudo, ya que, apesar de que el hombre no era su igual, por su esfuerzo y valentía, Ela, ya lo queria.
En la vida siempre queremos a alguien igual de fuerte que nosotros, igual de inteligente y valiente pero, es muy dificil encontrarlo. No porque alguien sea menos fuerte, valiente o inteligente que nosotros significa que sea menos y no nos merezca; no somos perfectos y no todos tenemos las mismas cualidades o herramientas en la vida.
Si vas por hay y conoces alguna persona y te enamoras de ella pero, sientes que nos es tan inteligente, valiente o fuerte que tú, tienes las mismas opciones que la hermosa mujer de este relato. ¿Qué harás tú?
El final de este cuento fue una incógnita para mi, que haría yo? Después de dos amores fallidos con personas que eran menos inteligentes, fuertes y valientes que yo, descubrí que lastimosamente esas personas son una carga y que al final terminan lastimando mucho, que lo mejor que pudo hacer Ela, era quedarse sola ya que no existía su igual. Siempre pensé que podíamos compensar las carencias del otro y que el amor lo podía todo pero me he dado cuenta que no.





