Seis meses que nunca olvidare. No sabia que decirle, eramos tan diferentes, yo tan emocional, él tan racional. No podía entenderlo, pensé que con solo quererle era suficiente, pero, no lo fue, quería odiarlo, quería culparlo de todo lo que al final no salió bien, de mi corazón irracional y del suyo poco sensible, no se en que parte lo perdí, ni siquiera si lo tuve, al principio parecía que sí, luego el cuento de hadas se fue tornando real y eso estaba bien, nuestras peleas estaban bien, era muy feliz. Ya después, me fui enamorando, me enamore y eso complico las cosas, al parecer yo no debía enamorarme, al parecer el amor no era bien recibido. Para una enamorada, lo sentía muy lejano, quería avanzar, tenerlo más cerca de mí y ahí fue que todo acabó, tal vez él no estaba listo, fue mi culpa que acelere todo o nunca tuvo la misma intención que yo. Tal vez él nunca existió y yo nunca he ido a Madrid, tal vez solo lo soñe.
Me dijo todo lo que una enamorada no quiere escuchar. Cordialmente, se encargo de destrozarme corazón, al principio acepte una parte de lo que dijo, sabia que no era verdad pero me convenia para poder olvidarlo; él no me conocía y yo tampoco y aunque eso al amor no le importa, me dije a mi misma que era lo más racional que había escuchado y si eso era real yo no debería de amarlo, yo no estaba enamorada, así que me fui deje Madrid, y deje a mi falso amor, pero, luego empecé a extrañarlo, siguieron las noches sin dormir y el llanto, raros síntomas para una no enamorada. Madrid se volvió mi obsesión, quería volver, quería verle de nuevo, seguir mi equivocado instinto, mi mal direccionada intuición y mi corazón irracional. Solo era un vuelo de distancia, mi dolor, mi dignidad, mi orgullo y mi miedo a que todo se pusiera peor.
Mi amor de Madrid me veía como una amiga, super pana y agradable. Creo que no hay nada más cruel y estúpido y según mi equivocado instinto no había mentira más grande. Pero no había que hacer, allí se quedo mi falso amor, en Madrid. Un amor que no he aprendido nada.
Después de unos meses de huir de él y de mí, regrese a Madrid y le dije, desde quien soy, en mi tonada sensible y poco racional, desde mi intensidad y mi falso amor, desde lo mas genuino de mi ser, que le perdonaba, que no podía ser su amiga, que nunca olvidaría el día que nos conocimos y lo especial que me hizo sentir, que no olvidaría nuestras peleas que aún extraño, ni la manera en que me miraba, pero que para proteger mi corazón y poder volver a Madrid, ya no le miraría a los ojos de nuevo y que olvidaría todo lo que me duele, mi papel de tonta diciéndole que lo amaba mientras él se quedaba en silencio, olvidaría que nunca se preocupo por mí, olvidaría mi desatino, olvidaría lo último que me dijo y se repitió en mi corazón y mente una y otra vez, que seríamos dos desconocidos, que sabía y que esperaba que nada de lo que hizo, lo hizo desde la maldad, que si me lastimo no era su intención, que creería que también desde mi falso amor lo herí y que él también me perdonaría por ello. En fin le dije que le di un final feliz a algo que nunca existió a seis meses en Madrid, donde nunca estuve y a un falso amor.
Alexmishel