Hoy, mi niña, es el día o tal vez sea mañana, pero vas a estar con nosotros, con tu mamá que tanto te quiere y con tu tía que se muere por jugar contigo y consentirte, ya te queremos conocer, ya anelamos cuidarte, escucharte y quererte más de lo que ya te queremos, desde que supimos que tu mamá te esperaba, nos alegramos mucho, yo en particular estoy muy feliz, Dios te bendiga. Hoy estoy algo nerviosa, es un eufemismo, pero confío en Dios, y se que tu y tu mamá estarán bien. Sabes que tu mamá es mi mejor amiga, siiiiiii, y la quiero un montón como a una hermana y a ti como mi sobrina. Las dos siempre podrán contar conmigo en las buenas y en las malas, espero con todo mi corazón, en unos pocos meses o años estarte leyendo este escrito. Te quiero mucho mi bella Marcella, para ti son mis oraciones, hoy le pido a mi ángel de la guarda que me abandone y te cuide por hoy te lo presto, para que este contigo en tu nacimiento y te proteja a ti y a tu mamá de todo mal y las ilumine, y llene de salud y tranquilidad.