miércoles, 21 de febrero de 2018

A la una y treinta y cinco



Tu te crees tus propias mentiras
yo miro,
que terca es la vida,
que necio el destino,
siempre es la una con treinta y cinco
y pido un deseo,
mi deseo siempre es el mismo,
conduces en mi direcciòn.
pero nunca te encuentro.
ya es costumbre verte y que no estes,
hablar contigo sin que me escuches,
sentirte cerca y no poder tocarte,
caminar sola por las calles recordando,
riendo, soñando.
Yo me creo mis propias mentiras
tu miras,
que terca es la vida,
que necio el destino,
siempre es la una con treinta y cinco
y se que pides un deseo,
siempre el mismo deseo,
conduces mirando cada peaton
imaginando que soy yo,
pensando que me dirias
y que te responderia,
colocas la radio,
recuerdas mi voz,
cantas en un duo cuando es un solo,
ries y miras cada dos minutos el asiento de copiloto,
para comprobar que no estoy allì.
A la una con treinta y cinco, siempre estoy allì.

Alexmishel
Ziempre.