jueves, 1 de mayo de 2014

Una travesia sin luna

Mil desiertos sin lunas, una travesía frente a mi, queriendo acercarme a lo que un día perdí, no puedo rendirme y dejarlo todo así. Vale la pena un suspiro, si me recuerda aquella canción, ese nana interminable, esa voz. Vuelvo a comenzar, me vuelvo a equivocar. Miro la luz sin poderla atrapar, eso seria el final, un triunfo sin llanto, sin dolor, tan fácil, pero no tendría sentido, no habría recompensa, ni regocijo.
Camino sin mirar quien me mira, espero sentir cuando sea el momento y tan solo por instinto encuentre con mis ojos el paraíso, mientras me quemo en este infierno. Soy una espía buscando el aire que se me niega, con los pulmones a punto de estallar y mis pies a punto de colapsar, puede que haga mal, por tomar en mi mano algo que debería darse de forma natural, pero no puedo esperar a que el destino decida y actué, no puedo vivir sin mi aire y con la necesidad que en mis venas fluye.